10 COSAS PARA
HACER EN FUERTEVENTURA
Dicen que su nombre significa “la gran afortunada”. Y no es para menos. Fuerteventura es un tesoro bañado por el Atlántico: playas infinitas, paisajes que parecen de otro planeta y una energía tranquila que conquista a quien la visita. Ya sea que busques aventura, relax o un poco de ambas, aquí tienes 10 planes que harán de tu viaje una experiencia inolvidable.
1. Sumérgete en la serenidad de Costa Calma
Si lo tuyo es escuchar el mar en silencio, Costa Calma es tu lugar. Sus más de 10 kilómetros de playa ofrecen un refugio perfecto para caminar descalzo, desconectar y dejar que el rumor de las olas marque el ritmo del día. El viento aquí apenas se siente, y el agua es tan tranquila que parece una piscina natural.
2. Camina por la playa salvaje de Cofete
En el corazón del Parque Natural de Jandía se extiende Cofete, una playa salvaje de 12 kilómetros que te dejará sin aliento. Arena dorada que se funde con el ocre, un océano bravo que golpea con fuerza… y a sus espaldas, las montañas más majestuosas de la isla. Sube al mirador y contempla una de las vistas más sobrecogedoras de Fuerteventura.
3. Explora Betancuria
Fundada en 1404 por Jean de Bethancourt, Betancuria es un viaje al pasado. Calles empedradas, casas blancas de estilo colonial y templos que guardan siglos de historia. Pasea sin prisa, entra en sus iglesias y museos, y descubre por qué este pequeño rincón sigue conservando su encanto intacto.
4. Déjate envolver por las dunas de Corralejo
Pocos lugares sorprenden tanto como el Parque Natural de Corralejo. En cuestión de minutos, el paisaje pasa de montañas rojizas a un desierto de arena blanca que se pierde en el horizonte. Es un paraíso para los amantes del windsurf y el kitesurf, pero también para quienes simplemente quieren sentir la inmensidad bajo sus pies.
5. Un chapuzón en La Concha (El Cotillo)
Protegida por un arrecife natural, esta playa es perfecta para los más pequeños. Aguas turquesas y calmadas, arena blanca y un entorno pintoresco que invita a quedarse todo el día. Además, en el pueblo de El Cotillo encontrarás restaurantes donde degustar pescado fresco con sabor a mar.
6. Saborea el auténtico queso majorero
Fuerteventura no solo conquista por sus paisajes, también por su gastronomía. Visita alguna de las queserías locales y prueba el queso majorero, elaborado con leche de cabra autóctona. Este producto tiene Denominación de Origen y ha ganado premios internacionales por su sabor inconfundible. Una parada deliciosa para tu paladar.
7. Visita la montaña sagrada de Tindaya
Solitaria y majestuosa, la montaña de Tindaya se eleva 400 metros sobre el paisaje llano de La Oliva. Para los antiguos pobladores era un lugar sagrado, y aún hoy se pueden ver más de 300 grabados con forma de pies, similares a los del norte de África. Su atmósfera mágica invita a la contemplación y al silencio.
8. Descubre Salinas del Carmen
Cada grano de sal cuenta una historia. En estas salinas con más de 400 años de historia, aprenderás cómo el sol, el viento y el mar trabajan juntos para crear “la sal de la vida”. Un paseo por el Museo de la Sal te transportará a otra época y te mostrará una parte única del patrimonio de la isla.
9. Escápate al islote de Lobos
Si buscas playas paradisíacas y naturaleza virgen, el Islote de Lobos es tu próxima parada. Las playas del Puertito y La Concha te esperan con aguas cristalinas y un ambiente único. Aunque el islote está deshabitado, hay un pequeño restaurante donde podrás saborear pescado fresco frente al mar. Eso sí: ¡reserva con antelación!
10. Mirador de los Canarios
Cierra tu viaje con una vista que se quedará grabada en tu memoria. Desde este mirador, al sur de la isla, contemplarás la Playa de Cofete y las montañas más altas de Fuerteventura en todo su esplendor. Es el lugar perfecto para detenerse, respirar profundo y entender por qué esta isla se llama “la afortunada”.